Quiénes somos
Nuestras raíces: una tradición que crece
En 1950, el Nonno Efrem fundó un laboratorio artesanal de pasta en Baone, en el corazón de la provincia de Padua. Con pasión e ingredientes sencillos como sémola de trigo duro, huevos frescos y agua, dio vida a una pasta auténtica, amada por todos. Con el tiempo, la actividad creció bajo la guía de Paolo, el hijo que, en 1990, se trasladó a una fábrica más grande. Hoy en día, Pastificio Cavallari sigue produciendo pasta de calidad artesanal, permaneciendo fiel a las tradiciones y transmitiéndolas a la nueva generación.
Tradición que evoluciona, calidad que permanece
Hoy en día, Pastificio Cavallari une tradición e innovación para ofrecer una pasta de calidad superior. Inmersos en el Parque Natural de los Montes Euganeos, seleccionamos solo materias primas excelentes y trabajamos cada formato con esmero artesanal. Gracias a las modernas tecnologías, llevamos nuestra pasta al mundo, sin renunciar nunca a la autenticidad y al sabor de antaño.
Misión: calidad auténtica en el plato
Cavallari produce pasta al huevo como la hacía la abuela: con sémola de trigo duro, huevos frescos y agua pura, con lámina laminada. Cada formato está pensado para garantizar el gusto, la autenticidad y una consistencia perfecta, ofreciendo un “experiencia sensorial que lleva a la mesa los sabores de antaño.”
Visión: Mirando al futuro con raíces profundas
Con la tercera generación al mando, Cavallari mira al futuro con entusiasmo, continuando creciendo e innovando sin perder nunca de vista la tradición. Invertimos en tecnologías modernas para ofrecer una pasta de calidad superior, siempre fiel a los valores y sabores transmitidos por Nonno Cavallari.